Las enfermedades transmitidas por vector (ETV), constituyen uno de los principales problemas de
salud pública en México, ya que por sus características geográficas y climáticas, así como sus
condiciones demográficas y socioeconómicas, existe el riesgo de transmisión de una o más de esas
enfermedades en cada entidad federativa.
La presente Norma comprende aspectos generales y específicos sobre la vigilancia, prevención y
control de las enfermedades transmitidas por vector más importantes en nuestro país. Entre éstas se
incluyen: dengue, paludismo, enfermedad de Chagas, oncocercosis, leishmaniosis, virus del Oeste del
Nilo y Rickettsiosis. Además, se considera la posible reemergencia de la Fiebre Amarilla y la eventual
llegada de la enfermedad por virus del Chikungunya (EVC).
Por otra parte, en virtud de la generación constante de nuevos métodos y técnicas, esta Norma
reconoce
la necesidad de incorporar nueva evidencia científica, con particular atención en los factores de
riesgo, mecánica de transmisión y las acciones operativas que, en su momento, deberán ser mejoradas
e incorporadas, como procedimientos de vigilancia, prevención y control. Para tal efecto, se promoverá
la conformación de grupos nacionales de expertos en insecticidas, parasitología, virología,
participación comunitaria, entomología médica, médicos clínicos y epidemiólogos, llevando a cabo
reuniones cuando sea necesario revisar aspectos específicos sobre los que aparezcan nuevas evidencias
que ameriten modificar secciones de la Norma.
Por otra parte, en esta Norma se transparentan los
procedimientos a seguir para la selección de los insumos necesarios para la prevención y control de las
ETV.
Finalmente, los detalles técnicos de procedimientos, diagnóstico, tratamiento y control vectorial para
las enfermedades objeto de esta Norma, pueden ser revisados en los manuales correspondientes
disponibles en el portal de internet del Cenaprece.
Esta norma tiene por objeto establecer las especificaciones, criterios y procedimientos para disminuir
el riesgo de infección, enfermedad, complicaciones o muerte por enfermedades transmitidas por vector.
Se entiende como complejidad el número de tareas diferenciadas o procedimiento complejos que comprenden la actividad de una unidad asistencial y el grado de desarrollo alcanzado por ella. Cada nivel de atención condiciona el nivel de complejidad que debe tener cada establecimiento. El grado de complejidad establece el tipo de recursos humanos, físicos y tecnológicos necesarios para el cumplimiento de los objetivos de la unidad asistencial, sus servicios y organización. El primer nivel de complejidad se refiere a policlínicas, centros de salud, consultorios y otros, donde asisten profesionales como médicos familiares y comunitarios, pediatras, ginecólogos, médicos generales En el segundo nivel de complejidad se ubicará, al igual que en el nivel de atención, a los hospitales con especialidades como medicina interna, pediatría, ginecología, cirugía general, psiquiatría, etc. El tercer nivel de complejidad se refiere a establecimientos que realizan ...
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